PROTECCIÓN DE DATOS AVALA DAR DATOS DE VENTAS DE FARMACIAS

Una resolución emitida la semana pasada por la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD), a la que ha tenido acceso CF, afirma que es "posible la comunicación a Pfizer de los datos identificativos del establecimiento mercantil que es la oficina de farmacia sin que ello implique necesariamente una cesión de datos de carácter personal".

Como se recordará, Pfizer firmó con unos 35 mayoristas sendos contratos de distribución en los que condicionaba el suministro de medicamentos a la comunicación de los datos del número de las unidades de medicamentos vendidas a las farmacias situadas en el territorio español. La parte técnica que sirve para ejecutar estos contratos se está canalizando a través de la plataforma que ha diseñado el Consejo General.

Ahora, con la resolución de la AEPD, los mayoristas no pueden poner pegas a la ejecución técnica del contrato de Pfizer, es decir, tienen que enviar los datos requeridos. El laboratorio preguntó a la agencia de forma específica sobre los contratos, que es lo que le interesa, pero no sobre la encomienda de gestión ni acerca del Real Decreto 725/2003.

DOS VERTIENTES
Según explica la AEPD, con apoyo en la jurisprudencia del Tribunal Supremo que diferencia claramente entre la vertiente profesional y la mercantil de la farmacia, "nada se puede objetar al hecho de que el farmacéutico en su condición de titular de una oficina de farmacia ostenta la condición de empresario, siendo además la farmacia un establecimiento mercantil". En este sentido, la resolución precisa que "el contrato celebrado entre Pfizer y los almacenes mayoristas no tiene por finalidad última el conocimiento de ningún dato relacionado directamente con el farmacéutico, sino el dato objetivo de facturación del establecimiento mercantil que constituye la farmacia". Por esta razón, prosigue, es posible obtener "la identificación de la oficina a través de algún dato identificativo del establecimiento mercantil, como sucedería en caso de facilitarse el rótulo, su denominación objetiva o la dirección en que se encuentra ubicado dicho establecimiento".

La agencia incluso va más allá y explica que tampoco sería un dato personal "el hecho de que el establecimiento mercantil se denominase con el nombre y apellidos del titular [porque] no convertiría dicho establecimiento en una persona física". El motivo es que "dichas denominaciones identificarán a la persona jurídica, al establecimiento o al producto o gama, sin que puedan ser considerados como datos de carácter personal".

ACLARACIÓN
La resolución de Protección de Datos también menciona una decisión suya anterior sobre la encomienda para ejecutar el RD 725/2003 firmada por el Consejo General y que planteó Cofares. Esta decisión aclaró que "la habilitación para la cesión de los datos al Consejo General no se deriva del contrato celebrado entre el mayorista y el laboratorio, sino de la Ley 25/1990, la Ley 16/2003, el RD 725/2003, el convenio de encomienda de gestión y de la norma reguladora del fichero de control del suministro y distribución de medicamentos en España".

UNA DUDA RESUELTA
La legalidad de la protección de datos tanto en los contratos firmados con Pfizer como en el desarrollo de la encomienda de gestión es una las dudas que se plantearon desde que comenzó a solucionarse el conflicto de Pfizer. Precisamente, fue Cofares, la mayor distribuidora farmacéutica que trabaja en España, la que cuestionó la parte del contrato de Pfizer que hacía referencia al envío de datos porque entendía que había farmacéuticos que se podrían quejar si se daban datos del número de medicamentos dispensados, lo que ahora queda claro.

TOP