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PROTECCIÓN DE DATOS CONCLUYE QUE SE VULNERÓ LA LEY EN EL USO DE FICHAS POLICIALES

La investigación abierta por la Agencia de Protección de Datos al Ayuntamiento de San Vicente del Raspeig certifica que hubo anomalías en el tratamiento y uso de fichas abiertas por la Policía Local antes de 2005. Así lo ha comunicado esta misma semana al Consistorio. El organismo abrió un expediente infractor al Ayuntamiento el pasado mes de abril tras detectar que las fichas sobre absentismo escolar que la Policía remitía meses atrás a la Dirección Territorial de Educación no eran destruidas, una vez que se ponían los hechos en conocimiento de la administración.

Terminada la investigación, la Agencia declara ahora que el Ayuntamiento infringió lo dispuesto en el artículo 4.5 de la Ley Orgánica de Protección de Datos en el que se indica que «los datos de carácter personal serán cancelados cuando hayan dejado de ser necesarios o pertenecientes para la finalidad para la que hubieran sido recabados». La Agencia pide al Ayuntamiento que adopte «las medidas de orden interno que impidan que en el futuro pueda producirse una nueva infracción».

Sin embargo, fuentes municipales autorizadas indicaron que estas recomendaciones están ya superadas porque «desde el mes de noviembre de 2005 se están destruyendo estas fichas y se cumple con la normativa vigente». Además se ha limitado el acceso a esta documentación, que se encuentra bajo llave. El Consistorio estudia ahora recurrir esta resolución pero entiende que está ya «desfasada».

El organismo inició una investigación a raíz de un denuncia presentada por un agente, a su vez acusado de perder varias fichas de presuntos delincuentes en 2003. Esta documentación acabó remitida a los medios de comunicación, sin que, hasta ahora, se haya podido determinar qué persona o personas realizaron los envíos. El agente fue sancionado con un año de suspensión de empleo y sueldo. Sin embargo, solicitó la intervención de la Agencia de Protección de Datos al sospechar que existían anomalías en el tratamiento de las fichas. De hecho, esta documentación también debía haber sido destruida en 2001 y sin embargo, acabó en las redacciones de los periódicos lo que levantó una amplia polémica sobre el acceso a estos datos y su intento de difusión.