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LA LEY DE PROTECCIÓN DE DATOS 'NO SE ACOMODA' AL MUNDO SANITARIO Y PIDEN UNA MÁS ESPECÍFICA

En este aspecto, destacó que los datos sanitarios son "muy sensibles" dada la trascendencia que conllevan, lo que obliga a contar con una tecnología y un nivel reglamentario acorde a estas necesidades. No obstante, esto también supone un mayor coste para la protección, de que se debiera la ley "se debiera vertebrar de forma autónoma dentro del Sistema Nacional de Salud (SNS)", según Sánchez Caro.
Durante su intervención, dicho experto destacó los problemas que pueden surgir en el uso de la cancelación cuando los datos ya han sido utilizados, algo "poco frecuente" en el mundo sanitario ya que contraviene a la necesidad de investigar. De igual modo, el consentimiento para el uso de los datos en el ámbito sanitario hace que este no sea siempre "expreso, escrito e inequívoco" como dicta la ley.
Según destacó, esto generaría un colapso en las consultas, al tiempo que generalmente se opta por un consentimiento "tácito o implícito". "Quien no hace lo que el médico le dice en la consulta", matizó.
De igual modo, Sánchez Caro añadió que con la entrada en vigor de la nueva Ley de Investigación Biomédica entrarán en juego otros conflictos como el hecho de no saber si se padece una enfermedad o predisposición genética o la información genética en el ámbito laboral y de las compañías de seguros.
Por todo ello, el presidente del Consejo General de Colegios de Enfermería de España, Máximo González Jurado, también insistió en la necesidad de elaborar una regulación específica en el ámbito de la salud, ya que actualmente existen muchos problemas para utilizar datos sanitarios en investigación. "Los principios y valores deben estar por encima de las leyes en el aspecto sanitario", afirmó.
En este aspecto, advirtió de que la regulación debe incluir a todos los profesionales sanitarios y recordó el nuevo Código Ético y Deontología de la Enfermería en Europa --aprobado el pasado 9 de mayo-- con el objetivo de garantizar la seguridad de los personas que reciben cuidados de enfermería e informar a los pacientes sobre los estándares comunes que deben regir su trabajo (calidad, excelencia, desarrollo profesional continuo, honestidad e integridad, entre otros).
A su modo de ver, "la relación entre el médico, el enfermero y el paciente ha de regirse por el principio de confianza", concluyó González Jurado.