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SÓLO EL 55% DE LOS CIUDADANOS CREE QUE SUS DATOS ESTÁN SEGUROS EN LOS HOSPITALES.

Ayer se celebró en Pamplona la primera jornada del citado foro, que se celebra bajo el lema "Impacto del nuevo Reglamento de la Ley Orgánica de Protección de Datos en el Sistema Sanitario". La reunión está organizada por la Sociedad Española de Informática de la Salud (SEIS) y la Sociedad Pública Navarra de Gestión para la Administración. La jornada fue inaugurada por el consejero de Innovación, José María Roig.

La confidencialidad

Luciano Sáez, presidente de la SEIS, destacó que es preciso "impulsar la cultura de la confidencialidad entre los profesionales que intervienen en la salud". Y, en este sentido, añadió que es necesario "promover la participación" de los profesionales que tienen responsabilidades en organizaciones sanitarias.

La protección de datos es un "factor clave" para la implantar las nuevas tecnologías de la información en el ámbito sanitario, dijo Sáez. Por eso, las organizaciones sanitarias "deben invertir los recursos adecuados para garantizar la confidencialidad de la información sanitaria y poner en marcha las medidas de control necesarias", añadió. La labor, reconoció, es compleja y de ahí la necesidad de formación para el personal sanitario.

En esta línea Mª José Blanco Antón, subdirectora del registro de protección de datos de la Agencia Española de Protección de Datos, explicó que el pasado mes de abril entró en vigor el reglamento que desarrolla la Ley de Protección de Datos de 1999 y que subsana algunas de las deficiencias de la norma.

Entre ellas, dijo, clarifica y define conceptos. Por ejemplo, los datos de salud son aquellos que se refieren a "las informaciones concernientes a la salud pasada, presente y futura, física o mental, de un individuo". La definición incluye también como datos de salud, y por tanto objeto de protección, aquellos referidos al porcentaje de discapacidad y a la información genética, un extremo que fue controvertido debido a que había quien no consideraba que los porcentajes de discapacidad fuesen datos de salud, dijo.

Blanco resaltó que los datos de salud tienen el nivel de seguridad informático más alto. No obstante, afirmó que ha habido puntos polémicos. Por ejemplo, según el reglamento, no será necesario el consentimiento del interesado para comunicar datos personales sobre salud, incluso a través de medios electrónicos, entre organismos, centros y servicios del Sistema Nacional de Salud cuando el objetivo es la atención sanitaria de las personas. Este punto persigue facilitar la implantación de las históricas clínicas informatizadas.

Además, el reglamento indica que los datos de carácter personal no podrán usarse para finalidades distintas para las que se recogieron. Sin embargo, la norma establece una excepción que también ha generado polémica puesto que sí permite su uso para fines históricos, estadísticos o científicos, añadió.