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LA AGENCIA VASCA DE PROTECCIÓN DE DATOS Y EL DEPARTAMENTO DE EDUCACIÓN LANZAN UNA CAMPAÑA

¡Ojo con lo que cuelgas en la Red!

La pesadilla del escritor antitotalitario George Orwell se ha vuelto realidad. La sociedad vive bajo la vigilancia del Gran Hermano. Pero esta gran superestructura de control social no es policial, o no sólo. Tras la democratización de las tecnologías de la información todos somos el Gran Hermano. Todos miran a todos, todo el mundo tiene acceso a aspectos íntimos de la vida de cualquiera y usarlos a discreción sin ser conscientes de esa violación. La culpa no es exclusiva de hackers o misteriosas corporaciones maléficas. No. La explicación es mucho más sencilla que la conspiración. Con la popularización de la Web 2.0 y las redes sociales, la ventana de nuestra intimidad somos nosotros mismos ya que de usuarios pasivos hemos pasado a ser los editores de nuestra vida en la red. Colgar fotos de las vacaciones con tu pareja en Facebook, subir un vídeo de la fiesta-karaoke de cumpleaños con dos copas de más en Youtube o tu dirección en el perfil de Tuenti son actos cotidianos en los que apenas se repara. Sin embargo esa información -dirigida en principio a amistades- puede tener un efecto fatal si cae en manos inapropiadas. No digamos si esas fotografías o vídeos son comprometidos. ¿A quién no le ha llegado spam o ha recibido publicidad no deseada en su correo?

Pero pese a ser molesto -y en ocasiones ilegal- el marketing viral es sólo la punta de un iceberg de consecuencias insospechadas. Hacer una reflexión crítica sobre el derecho a la vida privada, sus límites y riesgos es un objetivo fundacional de la Agencia Vasca de Protección de Datos (AVPD). Este organismo y el Departamento de Educación del Gobierno vasco se han unido para despertar el interés de los jóvenes y conseguir que traten la información privada y la relativa a terceras personas de forma respetuosa con el derecho a la protección de datos. Sólo así se conseguirá que la primera generación digitalmente avanzada sepa ejercer sus derechos y pueda asumir sus responsabilidades. La cuestión del respeto a la vida privada está incluido en el nuevo Currículum Vasco de Educación Básica. Una de las realidades más alarmantes de su vulneración es el ciberbullying, es decir, grabar una agresión o humillación con el teléfono móvil y después colgarlo en internet. A principios de este curso, el servicio de Inspección del Gobierno vasco constató que en Euskadi se producía un caso de acoso escolar cada tres días y que este fenómeno afectaba a todas las franjas de edad, incluso entre estudiantes de 8 años. Y, aunque su difusión por internet es residual, el Decreto de Derechos y Deberes del Alumnado, aprobado el pasado mes de diciembre, prohíbe expresamente el uso de teléfonos móviles y vídeos en clase.

Precisamente, esta campaña persigue la concienciación del alumnado adolescente para evitar este tipo de comportamientos. Al margen de prevenir el ciberbullying, el director de la Agencia Vasca de Protección de Datos, Iñaki Vicuña, advierte de que 'los jóvenes dan mucha información sobre ellos mismos' y que 'una vez introducidos datos en internet, aunque sólo sean fotografías sin ninguna mala intención, ya no hay vuelta atrás'. Por tanto, dijo, estas acciones 'pueden tener consecuencias graves' en el futuro. kontuzdatos.info La campaña KontuzDatos... se basa en una campaña noruega, país donde ha sido un éxito y ha sido aplaudida por el Consejo de Europa y la Comisión Europea. Vicuña detalló que está compuesta por un folleto como elemento central y que junto con varios carteles, que se colocarán en las paredes de las aulas, pretenden actuar 'de recordatorio y aumentar el nivel de concienciación sobre el mensaje'. Además, se ha creado una página web (www.kontuzdatos.info) en la que se podrán descargar los folletos y seis vídeos con situaciones protagonizadas por jóvenes 'que fomentan la reflexión'.