TOP

TUS DATOS MUEVEN 51.600 MILLONES

Son empresas que nacieron en un garaje y en pocos años se han convertido en multinacionales que compiten por un mercado que moverá este año 71.900 millones de dólares (más de 51.650 millones de euros). Y todo gracias a la inversión de unos anunciantes que se han sentido atraídos por la capacidad que tienen sus productos y servicios para llegar a los consumidores. En poco tiempo, Google, Facebook o Yahoo! han construido imperios porque han sabido rentabilizar la confianza que los internautas han depositado en sus plataformas de comunicación. Sin embargo, con unos anunciantes que cada vez demandan conocer mejor a los destinatarios de su publicidad, la privacidad de sus usuarios se ha convertido en el talón de Aquiles de estos gigantes.

La prensa especializada afirma que Facebook ya vale más de 33.700 millones de dólares (más de 24.225 millones de euros) y su principal activo es la información personal que guarda sus más de 500 millones de usuarios. Hasta ahora, la única explotación que ha encontrado a ese recurso es la publicidad y aunque la compañía asegura que sólo permite «insertar anuncios dirigidos a colectivos específicos en función de sus gustos» y que «de ninguna manera» envía datos personales a los anunciantes, su política de privacidad ha demostrado ser franqueable.

Esta semana han saltado las alarmas después de que The Wall Street Journal desvelara que muchas de las aplicaciones más populares de Facebook transmitían información de sus miembros y amigos a docenas de empresas de publicidad.

En un entorno de continuo cambio, como internet, a Facebook le resulta difícil controlar al más de un millón de desarrolladores que diseñan aplicaciones para su comunidad, pero la compañía tendrá que afrontar este reto, pues el daño reputacional de este tipo de revelaciones para una red social es incalculable.

En España, la noticia le ha costado el inicio de una investigación por parte de la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD), que también esta semana ha abierto un procedimiento sancionador contra Google por su callejero Street View.

El buscador y su filial española se enfrentan a multas que podrían alcanzar los 2,4 millones de euros por la recogida de información personal a través de las redes WiFi privadas accesibles desde las calles por las que sus coches han circulado para grabar las imágenes que ven los usuarios de este callejero virtual.

La AEPD está decidida a llegar hasta el final. Pero, hay quien cuestiona su capacidad de sancionar a estos colosos. Tanto Google, como Facebook son empresas con sede en EEUU y en internet el control de la actividad de estas sociedades que rige en la práctica es el del país de origen, explican fuentes jurídicas.

De hecho, Facebook sólo tiene en España una oficina comercial.

El director de la AEPD, Artemi Rallo, afirma a este periódico que «someter a las multinacionales de alcance global es posible tanto en el plano preventivo, como en el punitivo». Y señala a Street View como ejemplo, pues tres de las cinco infracciones de las que está acusado el buscador por el callejero son imputables a Google Spain -con representación legal en España-. Protección de Datos ya obligó a que Google adaptara su callejero a la normativa local difuminando los rostros de sus fotografías antes de lanzar el polémico callejero.

Legislar internet es difícil por su permanente avance y por el temor a que una normativa frene la innovación. Pero, garantizar los derechos en materia de privacidad y confidencialidad es «imprescindible», según denunció el pasado viernes la eurodiptuada Pilar del Castillo.

«El reto consiste en aplicar viejos principios a las nuevas tecnologías en lugar de intentar crear leyes específicas que pueden quedarse anticuadas en poco tiempo», señalan a MERCADOS desde Facebook. APOYO Tuenti juega en desventaja. No es la primera vez que las actividades de Facebook o Google topan con la legislación española. La red social, por ejemplo, ya tuvo que adaptarse para controlar que sus miembros tengan al menos 14 años por orden de la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD).España tiene una de las legislaciones más estrictas del mundo en materia de protección de datos y dada la dificultad de controlar a las multinacionales que operan desde sus sedes foráneas, las empresas locales denuncian su desventaja competitiva en la Red, un negocio basado en la publicidad segmentada en función del gusto de los usuarios.

Una de las 'víctimas' del mayor control a la privacidad es la red española Tuenti. Aunque sus portavoces evitan comentar el asunto, voces próximas afirman que juega con desventaja frente a la red de Mark Zuckerberg por estar sometida a un control más férreo. El director de la AEDP, Artemi Rallo, contradice esa opinión y asegura que la máxima privacidad es una ventaja. «Los usuarios van a desconfiar cada vez más en los servicios que no cumplan con la protección de sus derechos y se van a sentir más cómodos con leyes más restrictivas», subraya.

En esa línea, Tuenti presume de tener una fuerte política de privacidad. La red social sólo permite aplicaciones propias a excepción de los juegos y cuando uno de sus miembros accede a uno de ellos, automáticamente genera un identificador de usuario diferente para evitar que su desarrollador envíe información personal a terceros.