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EL AYUNTAMIENTO DE BILBAO ENVÍA 250 MULTAS A OTROS INFRACTORES AL CONFUNDIR LAS DIRECCIONES

Según explica un portavoz del área de Hacienda, que se encarga de cobrar las multas pasado el periodo voluntario, el cruce de datos tiene su origen en «un fallo informático» de la empresa subcontratada para hacer estas gestiones. La confusión ha afectado a 250 envíos dentro de una remesa de 8.000, una de las últimas que se enviaron en 2010. Las mismas fuentes aseguran que el error no tendrá consecuencias ya que no afecta a una notificación oficial sino a una misiva de carácter «meramente informativo», para recordar al infractor que el proceso sigue adelante con todas sus consecuencias.

En el Ayuntamiento se conocen como «cartas de cortesía», aunque, por razones obvias, no resultan demasiado amigables. Bajo el membrete municipal -subárea de Tesorería, sección de Recaudación Ejecutiva- y el epígrafe 'comunicación importante', informan al contribuyente de que ha expirado el periodo voluntario y le dan un plazo de diez días para pagar la multa con un recargo del 5%. En caso contrario, «se iniciarán los trámites y notificaciones oportunas para conseguir el cobro, llegando incluso al embargo y traba de sus bienes».

Lo que ha ocurrido es que, después de este prometedor comienzo, algunos destinatarios se han encontrado con la multa de otra persona. Fueron las llamadas de los afectados las que destaparon la confusión entre dos bases de datos, la de las multas y la de las direcciones de los infractores. «Es la primera vez que ocurre algo así», afirma un portavoz del área de Hacienda, que resta importancia al incidente.

Protección de datos.

Los errores de notificación provocan la anulación de multas incluso en la vía ejecutiva, pero en este caso, aseguran los responsables municipales, el procedimiento sancionador continúa porque las misivas no tienen validez a efectos legales. Aunque el formato es muy similar al de una multa, con el código de barras y la carta de pago para hacer el abono en entidades bancarias, el epígrafe es diferente y se envían por correo ordinario, no certificado.

Expertos consultados por este periódico creen que en estas condiciones «sería difícil atacar el procedimiento», salvo si se demuestra que se han producido errores en notificaciones anteriores. «Si la pregunta es ¿me puedo librar de la multa?, puede que no, pero también es cierto que ha habido un error por parte de la Administración», afirma el abogado Sergio Ruiz Aparicio. «Está vulnerando la Ley de Protección de Datos» al remitir detalles de los infractores, incluida su dirección, a otras personas. En su opinión, conviene que los afectados se asesoren y «sería interesante articular acciones colectivas, porque los jueces de lo contencioso administrativo no son muy sensibles con las reclamaciones de escasa cuantía. La cuestión de fondo es hasta qué punto la Administración puede cometer errores, y si eso tiene que ser sancionable o no».

Lo que sí va a hacer el Ayuntamiento es volver a enviar un buen número de cartas. Los ciudadanos que formen parte de esa remesa y no hayan pagado recibirán nuevamente el aviso para cerciorarse de que la información les llega correctamente. Los fallos han afectado sobre todo a los códigos postales 48014 y 48015, correspondientes a los barrios de Deusto y San Ignacio, aunque también se han dado casos en otras localidades. A algunas personas que se pusieron en contacto con el Consistorio para hacerle ver su error ya se les han remitido los datos de la infracción por e-mail. El objetivo es que nadie pueda darse por no enterado.