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ES POSIBLE SALIR DE INTERNET

Cualquier persona puede solicitar la eliminación de sus datos de la Red. La legislación española es una de las más restrictivas del mundo en cuanto a protección de datos. "Por ejemplo, en EE UU no existe este derecho para los ciudadanos", comenta Juan Miguel Cobacho, abogado y especialista en esta materia. Desde el pasado verano ha asesorado a más de 200 clientes, algunos de ellos protagonistas de sanciones vejatorias. "Todo suele comenzar de la misma manera. La persona se percata de que han publicado cosas sobre él en distintos sitios de Internet. Se disgusta y quiere la cancelación". Lo primero a hacer es acudir a la página en cuestión y entrar en "su política de privacidad y solicitar la cancelación de los datos". El tiempo estimado de contestación es de unos 10 días.

"Tenía curiosidad y metí mi nombre en el buscador de Google. En la primera línea encontré una página que contaba mentiras terribles sobre mí. Estaba preocupado. Un conocido me recomendó la web de Cobacho", cuenta José Antonio Martín, de 48 años. Los precios "irrisorios" del bufete casi le echan para atrás, 50 euros por los trámites. "Conseguí eliminar mis datos de la página, pero no desapareció de Google". Sus abogados le animaron a seguir. "A pesar de que hubo un tiempo en el que sufrí mucho, ya que seguía apareciendo en el buscador y el pleito duró casi dos años, gané y estoy muy feliz", concluye Martín.

Si, por el contrario, no ha habido contestación en el plazo estimado la mejor opción es acudir a la Agencia Española de Protección de Datos (AEDP). "Los ciudadanos están solicitando cada vez más que tutelemos sus derechos de cancelación de información publicada en Internet. No quieren que sus datos aparezcan en los índices o resultados que ofrecen los motores de búsqueda", apunta el organismo. Este servicio es gratuito, no se necesita abogados y en seis meses solucionan el problema. "Se han incrementado las reclamaciones relativas a informaciones gráficas -fotos o vídeos- en redes sociales y portales de vídeo, como YouTube", añaden desde la AEDP. Si la resolución es positiva la información desaparece.

Si es negativa, seguramente se refiera a un problema mayor: "La página que aloja la información no puede borrar los datos por existir un amparo legal o un conflicto con otro derecho fundamental". Esto ocurre a menudo con los datos personales publicados en los boletines oficiales o en los medios de comunicación.

Las redes sociales deben establecer mecanismos de cancelación y borrado efectivo de la información de los perfiles cuando lo solicite su titular, así como atender las eventuales reclamaciones, principalmente cuando sus datos son publicados por terceras personas. Desde la AEDP argumentan que es necesario que "tanto los miembros como no miembros de las redes sociales tengan un medio de ejercer su derecho de acceso, rectificación y supresión" de datos.