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PROTECCIÓN DE DATOS AMPARA A UN HOMBRE QUE APARECIÓ COMO MOROSO SIN SERLO

El reclamante había pagado en el plazo legal una multa de tráfico, pero salió en el boletín oficial como moroso de esa sanción y en rebeldía por estar en paradero desconocido.

Los hechos se remontan a principios del año 2008, cuando un palmesano fue multado por una infracción de tráfico. El conductor decidió abonar la multa en una entidad bancaria a los pocos días del hecho y mucho antes de que se agotara el plazo para el pago voluntario de la sanción.

La sorpresa para el ciudadano fue enorme cuando, al cabo de unos días, vio como salían su nombre y apellidos y la cuantía y clase de la sanción en el BOIB. Esa inserción apareció en uno de los típicos edictos de las Administraciones en su sección de multas impagadas. El edicto daba claramente a entender que el conductor era moroso y que, además, no se le había podido notificar la sanción por estar en paradero ignorado.

Excusa del error informático

El contribuyente decidió trasladar su queja a la Agencia de Protección de Datos, donde denunció al ayuntamiento de Palma y aportó la oportuna documentación para demostrar que nunca había sido moroso.

La AEPD abrió un expediente de declaración de infracción contra la Administración, que se defendió alegando una supuesta anomalía en los ordenadores.

Según Cort, en este caso se produjo un error informático en la carga de datos de las notificaciones de multas de tráfico. Esa circustancia habría provocado que "el sistema informático, de forma automática, entendiera que el resultado de la notificación iba a ser la ausencia del infractor". El mismo programa, también sin intervención humana, pidió la publicación en el BOIB del edicto de morosidad.

La AEPD ha dado la razón al ciudadano y ha instado al Ayuntamiento a que adopte las medidas necesarias para evitar un nuevo error similar en los robots informáticos que tramitan la multas.