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DÍA EUROPEO DE LA PROTECCIÓN DE DATOS

Hoy se celebra la octava edición del Día Europeo de Protección de Datos. En 2006 el Comité de Ministros del Consejo de Europa estableció el 28 de enero como Día de la Protección de Datos en Europa, conmemorando el aniversario de la firma del Convenio 108 del Consejo de Europa para la protección de las personas con respecto al tratamiento automatizado de datos de carácter personal (28 de enero de 1981).



El Convenio 108 nace con la finalidad de proteger a las personas contra las intromisiones en su vida privada, el uso incorrecto de sus datos personales, garantizando el derecho al honor, la intimidad y su privacidad.



El texto busca ampliar la protección de los derechos y las libertades de los ciudadanos, en una sociedad globalizada donde los datos y la información son tratados más allá de las fronteras. De sus principios se sustentan las normas de los diferentes países europeos, así como otros, que han adaptado sus normas internas para adherirse al Convenio, caso de Uruguay entre otros.



La celebración del Día Europeo de Protección de Datos tiene como finalidad impulsar el conocimiento de los derechos y obligaciones en materia de protección de datos por parte de las personas y las entidades que tratan sus datos.



En un momento crucial para el desarrollo normativo en materia de protección de datos, esta celebración adquiere una mayor relevancia. 2014 es sin duda un año cargado de expectativas tanto a nivel europeo (posible aprobación del Reglamento Europeo con las consiguientes repercusiones en las legislaciones de los Estados Miembro) como en Iberoamérica (nuevas leyes pendientes de aprobar y modificaciones de otras normas, así como el progresivo desarrollo en países como Perú y Colombia entre otros).



Los diferentes acontecimientos como las noticias aparecidas en diferentes medios de comunicación sobre los programas utilizados por la Agencia de Inteligencia Norteamericana, las nuevas formas de comunicación entre usuarios con independencia de su nacionalidad o del lugar en que se encuentran, las redes sociales y la aparición de aplicaciones móviles, la geolocalización, la utilización de datos biométricos, códigos BIDI, y otras tecnologías, así como el tratamiento global de la información por parte de empresas e instituciones, hacen necesario un marco global que establezca un clima de seguridad jurídica en el tratamiento de los datos personales.



Todos los esfuerzos son necesarios, en aras a crear una mayor cultura de privacidad tanto entre las entidades que tratan datos, como entre los ciudadanos. Un mayor conocimiento y una regulación más eficiente son claves para proteger la esfera más intima de las personas. Sólo desde el compromiso de Estados, instituciones, empresas, y ciudadanos el derecho al honor, la intimidad y la privacidad puede ser salvaguardado en la era de Internet y las telecomunicaciones, donde la información es tratada en diferentes lugares con diferentes legislaciones en un corto espacio de tiempo.