TOP

EL TS MULTA A LA AEPD POR “TEMERIDAD” AL RECURRIR LA SENTENCIA QUE EXONERÓ AL ARZOBISPADO DE VALENCIA DE TENER QUE REGISTRAR LAS APOSTASÍAS

El Tribunal Supremo ha impuesto una multa de 600 euros a la Agencia Española de Protección de Datos porque su representación procesal actuó “con temeridad” en su petición de nulidad de actuaciones en relación con la sentencia del Alto Tribunal que negó que de las apostasías tenga que quedar constancia en libros de bautismo.

Los magistrados de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del TS, de forma reiterada, han dado por buenas las tesis jurídicas defendidas por los letrados del Arzobispado de Valencia y han anulado una sentencia anterior de la Audiencia Nacional, que refrendaba una resolución de la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD).

La disputa jurídica se inició cuando el apóstata valenciano Manel Blat González recurrió a la Agencia Española de Protección de Datos para que la parroquia en la que fue bautizado eliminase su nombre del libro de bautismo. El 23 de mayo de 2006, la AEPD estimó parcialmente la solicitud de Blat y requirió al Arzobispado de Valencia para que, en el plazo de diez días, certificase que había anotado en la partida de Bautismo del apóstata el hecho de que éste “había ejercido su derecho de cancelación”.

El TS, en una primera sentencia de 19 de septiembre (de aquel acuerdo informó HO en su momento), eximió a la Iglesia católica de registrar las apostasías en los libros de bautismo, por considerar que éstos no son ficheros de datos. En un segundo fallo (del que también dio noticia HO), el TS se reiteró en el criterio de que los apóstatas no pueden exigir a la Iglesia que registre sus decisiones de apostatar en los libros de bautismo, por la razón argüida en la primera resolución.

En su petición de nulidad de la sentencia, el Abogado del Estado, en representación de la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD), sostenía que la motivación de esta resolución del Supremo era “manifiestamente irrazonable”. “Difícilmente” se le puede achacar “manifiesta irrazonabilidad”, argumenta el Supremo, “cuando el Abogado del Estado necesita un escrito de 48 páginas, muchas más de las empleadas en cualquier escrito presentado por él en este proceso”.

“Más aún, va contra sus propios actos”, al tener ahora por “irrazonable” que los libros de bautismo no sean considerados ficheros, en contradicción con lo sostenido en un principio, prosigue la explicación del Supremo.

Cualquier litigante debe “recapacitar seriamente” antes de tachar a la Sala Tercera del Supremo de “manifiesta irrazonabilidad”, añade el Alto Tribunal.

La Agencia de Protección de Datos, representada por el Abogado del Estado, “no ha tenido ese elemental cuidado y, por si fuera poco”, ha entrado en la mencionada contradicción. “Ello supone indudablemente actuar con temeridad”, a juicio de la Sala, por lo que se impone a Protección de Datos una multa de 600 euros.