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PROTECCIÓN DE DATOS CONTRADICE A LA JUSTICIA Y MULTA A EL MUNDO

Protección de Datos ha resuelto que este diario incurrió en una infracción grave en un reportaje, publicado en su suplemento Crónica, sobre una víctima de los atentados del 11-M que permanecía en estado de coma. La sanción está motivada por la publicación de varias fotografías que, según este órgano, suponen un tratamiento «desmedido de los datos personales de Laura Vega [protagonista del reportaje] sin el consentimiento de sus padres». «Se ha producido un empleo desmedido de la imagen como dato personal», explica esta resolución en sus fundamentos, «puesto que el carácter noticiable de la información se cumplía suficientemente sin necesidad de incluir imágenes directas de los enfermos». Al margen de que no se incluía ninguna «imagen directa», esta afirmación abre la puerta a la prohibición de ilustrar gráficamente noticias de interés público. La sentencia del juzgado de primera instancia nº 82 de Madrid deja claro que «no es posible distinguir a persona alguna en las fotografías que ilustran el reportaje».

Este fallo deja claro que para vulnerar el derecho a la propia imagen «es preciso que la imagen de Doña Laura Vega se haya reproducido en alguna de las fotografías que se acompañan al reportaje». Y continúa: «A la vista de las mismas puede afirmarse que no se distinguen los rasgos físicos de ninguna de las personas que están ingresadas en la Unidad de Daño Cerebral Irreversible de la Fundación Instituto San José». El reportaje estaba ilustrado por tres fotografías. Dos de ellas son planos medios de una hilera de camas cuyas figuras aparecen inidentificables y con los lejanos rostros pixelados.

En la tercera imagen sí se ve a un paciente con la cabeza girada y sin identificar que los propios denunciantes reconocieron que no se correspondía a Laura Vega.Pero la Agencia de Protección de Datos no sólo contradice el fallo judicial, sino que también se contradice a sí misma, ya que archivó en un principio este caso. Posteriormente, y después de que la familia de Laura Vega recurriese ante la Audiencia Nacional, ésta instancia pidió que se revisara el caso.

Es en ese momento cuando se presenta la demanda civil. Paradójicamente, justo cuando la justicia la desestimaba, la Agencia de Protección de Datos decidía multar a EL MUNDO. El fallo absolutorio destaca que Laura Vega era «una persona con relevancia pública y de interés social, lo que conlleva necesariamente a que ciertos detalles de su vida como el lugar donde estudió o dónde trabajaba, los cuales carecen de interés en cualquier otra persona, puedan tenerlo en su caso particular» .Esta argumentación avala la defensa de Unidad Editorial sobre que el tratamiento de las fotografías del reportaje sean amparadas por el derecho a la información establecido en el artículo 20 de la Constitución.