Impacto del Compliance Penal en el ámbito de las PYMES

Hemos andado mucho camino en las empresas desde que nuestro Código Penal considera a las personas Jurídicas como penalmente imputables de determinados delitos.

Tener que enfrentarnos a la posible imputabilidad de una sociedad y cómo afrontar un sistema de gestión que permita a las empresas controlar, vigilar y prevenir la comisión de delitos ha sido todo un reto para muchos empresarios. Los problemas a los que han tenido que enfrentarse, no solo son la voluntad e implicación de las empresas, sino también inversión en medios que mitiguen y que permitan una gestión eficaz de sus riesgos para evitar la comisión de los delitos en las actuaciones diarias de la vida de la empresa. En esto, la PYME siempre ha jugado en desventaja por sus propias características y circunstancias en comparación a las grandes empresas.

El tejido empresarial de nuestro país esta formado en su mayoría por PYMES. El tamaño, su número de trabajadores, sus ingresos y facturación, etc. no son relevantes a la hora de afrontar sus obligaciones en materia de responsabilidad penal corporativa.

Algunos de los problemas a los que la PYME se enfrenta son: la escasa formación en la materia de los que deben enfrentar la implantación de estos sistemas de control de riesgos, la falta de estructuras internas de gestión organizadas que permitan implantar procedimientos eficaces de control, el desconocimiento de los trabajadores en materia de cumplimiento, de políticas anticorrupción, falta de conciencia frente a las consecuencias del incumplimiento, la inversión en asesoramiento externo, sistemas, y desarrollos que les permitan securizar y controlar sus actividades y las de su personal.

Todo son impedimentos, pero la realidad de las PYMES es que deben asumir que su actividad diaria está igualmente sujeta a normas cuyo incumplimiento puede tener graves consecuencias penales, económicas y reputacionales entre otras.  

La PYME debe cambiar su mentalidad y entender que implantar un modelo de gestión de Compliance Penal, no es solo una obligación sino una gran oportunidad de ordenar el conjunto de medidas y procesos que ya existen en sus negocios. Hay que buscar diseños basados en el sentido común y que guarden equilibrio con la actividad de la empresa. No se trata de revolucionar sino de ordenar, organizar, medir, tener en cuenta los riesgos, todo encaminado a que un sistema de cumplimiento nos lleve de la mano a un desarrollo de la empresa que permita situarla en una división competitiva en su sector. 

Demos la vuelta al efecto negativo de lo aquí explicado y pasemos a concebir el Compliance Penal como una herramienta estratégica de desarrollo de negocio, preventiva de situaciones que pueden llevar a la empresa a un destino incierto en el mundo penal. Una herramienta que permita una gestión eficaz y controlada de su oferta de productos y servicios. De esta manera el impacto de la implantación de un sistema de Compliance Penal en la PYME dará un resultado que va más allá de una obligación legal de cumplimiento.

 

María Victoria López Carnevali

vcanervali@helasconsultores.com

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