AEPD publica orientaciones sobre videocámaras en el hogar de personas mayores
La AEPD ha publicado unas nuevas orientaciones dirigidas a familiares y cuidadores sobre la instalación y uso de videocámaras en el hogar de personas mayores. El objetivo es ayudar a compatibilizar la atención y la seguridad de personas en situación de dependencia con el respeto a su privacidad, dignidad y derechos fundamentales. La Agencia responde así a una realidad cada vez más frecuente: la utilización de sistemas de videovigilancia en domicilios para supervisar a personas mayores que han perdido parte de su autonomía física o cognitiva. Aunque reconoce que estas herramientas pueden ser útiles para detectar emergencias y facilitar una intervención rápida, recuerda que su utilización requiere una valoración individualizada y proporcionada de cada situación.
Principales recomendaciones
– Priorizar la voluntad, dignidad y privacidad de la persona mayor.
Especial atención a los cuidadores y empleados del hogar
La AEPD recuerda que, cuando en la vivienda trabajan cuidadores profesionales o empleados del hogar, la situación deja de considerarse un tratamiento exclusivamente doméstico y pasa a estar sometida a la normativa de protección de datos.En estos casos, las personas trabajadoras deben ser informadas previamente sobre la existencia de las cámaras y su finalidad. Además, la videovigilancia no puede utilizarse como mecanismo de control laboral permanente ni instalarse en espacios que afecten especialmente a la intimidad.
¿Por qué es importante?
La Agencia insiste en que la seguridad de una persona vulnerable no justifica cualquier medida de supervisión. Las cámaras pueden aportar tranquilidad a las familias, pero deben utilizarse bajo criterios de necesidad, proporcionalidad y mínima invasión posible.El documento establece una premisa clara: la protección y el cuidado de la persona mayor deben convivir con el respeto a su intimidad y autonomía personal, evitando que la videovigilancia se convierta en una monitorización constante e injustificada.
Impacto para organizaciones y familias
Las orientaciones resultan especialmente relevantes para:
- Residencias y centros sociosanitarios.
- Empresas de asistencia domiciliaria.
- Servicios de ayuda a domicilio.
- Empleados del hogar y cuidadores profesionales.
- Familias que valoran instalar sistemas de videovigilancia en domicilios particulares.
Las entidades del sector sociosanitario deberían revisar sus protocolos de videovigilancia y sus políticas de privacidad para asegurar que respetan los principios de minimización, proporcionalidad y protección de los derechos de las personas afectadas
