El Tribunal de Cuentas recomienda definir una estrategia nacional para mejorar el sistema de prevención del blanqueo de capitales
¿Qué ha pasado?
Entidad protagonista: El Tribunal de Cuentas.
Ámbito implicado: Prevención del blanqueo de capitales (AML), cumplimiento normativo y supervisión financiera.
Hecho: El Tribunal de Cuentas ha publicado un informe en el que concluye que España ha adaptado su normativa a los estándares de la Unión Europea y a las recomendaciones del GAFI, pero advierte de la ausencia de una estrategia nacional que permita coordinar y evaluar de forma eficaz la política de prevención del blanqueo de capitales. Además, recomienda reforzar los recursos humanos, tecnológicos y financieros del SEPBLAC para mejorar la eficacia del sistema.
¿Por qué es importante?
El informe pone de manifiesto que, aunque el marco legal español cumple con las exigencias europeas, no existen objetivos estratégicos ni indicadores que permitan medir el impacto real de las medidas implantadas.
El Tribunal también alerta de la dificultad para evaluar la eficacia del sistema por la falta de métricas y datos que permitan conocer la contribución de cada uno de los actores implicados en la prevención del blanqueo de capitales.
Impacto para empresas y profesionales.
Las conclusiones afectan especialmente a los más de 27.000 sujetos obligados por la normativa de prevención del blanqueo de capitales, entre ellos entidades financieras, proveedores de servicios de criptoactivos, abogados, notarios, inmobiliarias y joyerías.
El informe recomienda reforzar la aplicación del enfoque basado en el riesgo y anticipa una posible evolución del sistema hacia mayores exigencias de supervisión, medición de resultados y rendición de cuentas, lo que previsiblemente implicará un incremento de las obligaciones de cumplimiento para los sectores afectados.
Conclusión.
El Tribunal de Cuentas considera necesario evolucionar desde un modelo centrado en el cumplimiento normativo hacia otro basado en la evaluación de resultados. Para ello, propone definir una estrategia nacional de prevención del blanqueo de capitales, dotar al SEPBLAC de mayores recursos y desarrollar indicadores que permitan medir la eficacia real del sistema y fortalecer la lucha contra el blanqueo y la financiación del terrorismo.
